El primer trimestre de 2026 ha servido como un “test de estrés” para las carteras corporativas en México. Tras los primeros 90 días, los datos revelan una verdad incómoda para algunos y gratificante para otros: la resiliencia no es producto de la suerte, sino de la adaptabilidad.

El Diferenciador: La Gestión de Tasas de Interés Históricamente, los periodos de ajuste en las tasas de interés suelen estancar las carteras pasivas. Sin embargo, en este Q1, los inversionistas que han logrado retornos de doble dígito son aquellos que ajustaron su duración y buscaron instrumentos de tasa flotante o activos indexados a la inflación de manera estratégica.

Sectores Ganadores Hemos observado un desempeño sobresaliente en el sector de infraestructura y energía. La capacidad de estas industrias para trasladar costos y mantener márgenes operativos las ha convertido en el refugio predilecto frente a la volatilidad del mercado de capitales.

La lección para el directivo es clara: el estancamiento es el mayor riesgo. La revisión trimestral de la tesis de inversión no debe ser un trámite, sino una reconfiguración táctica.